La vida y el universo se rige por unas leyes que funcionan las conozcamos o no, creamos en ellas o no, como la ley de la gravedad: si se nos cae un lápiz de las manos caerá al suelo.

Respecto a la abundancia existen muchas leyes que funcionan igual que la ley de la gravedad.

Entre otras está la ley del equilibrio, la ley del dar y el recibir.

Nos guste o no, funciona, y en la vida recibiremos aquello que demos: si damos amor recibiremos amor, si somos amables con los demás, recibiremos amabilidad, si damos lo mejor de nosotros mismos  a los demás, recibiremos los mejor de los demás.

Pero esta ley además funciona mejor en esa dirección: primero damos,  luego recibimos. Eso sí, hay que dar amor, amabilidad, conocimiento, valor, lo mejor de nosotros, sin esperar nada a cambio, de forma desinteresada y la vida ya se encargará de devolvérnoslo.

Así que ya tienes una herramienta útil para iniciar tu camino hacia la prosperidad y muy barata: dar amor y ser amable. Hazlo cada vez que puedas, con cada persona y ocasión que te encuentres cada día y los resultados vendrán solos.

¿ Estarías dispuesto a comprobar si esta ley del equilibrio de verdad funciona? ¿ Te apetece empezar a dar amor y amabilidad descompensando la balanza en el dar para luego empezar a recibir?.